Por: Claudia Alejandra López Cabra*
Nota: Epicrisis es el órgano oficial de comunicación del Colegio Médico Colombiano. La opinión y conceptos personales expresados en los artículos firmados por un tercero no reflejan la posición de Epicrisis o del Colegio Médico Colombiano-CMC.
El edema macular diabético y la degeneración macular relacionada con la edad se consolidan como dos de las principales causas de discapacidad visual prevenible. ¿Qué avances están cambiando su abordaje? ¿Qué señales no debería pasar por alto la atención primaria? ¿Y qué innovaciones podrían transformar el futuro de estos pacientes? Estas fueron algunas de las respuestas que dejó el XLII Congreso InterNacional de Oftalmología 2026 en Cartagena.
Las enfermedades maculares, particularmente el edema macular diabético (EMD) y la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), representan hoy una de las principales causas de discapacidad visual y ceguera prevenible en el mundo. En Colombia, donde convergen el envejecimiento poblacional y el incremento sostenido de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, la salud visual se ha convertido en un desafío creciente para pacientes, profesionales sanitarios y sistemas de salud.
El Edema Macular Diabético (EMD) es una complicación microvascular común de la diabetes y se presenta como una de las principales causas de pérdida de la visión dichos pacientes, debido a que la elevación de glucosa en la sangre daña los vasos sanguíneos de la retina. El EMD afecta al 3.8% de los adultos estadounidenses con diabetes de 40 años o más [1]. La prevalencia del EDM se estima entre el 1% -13% de los pacientes con diabetes y se espera que aumente en prevalencia debido al envejecimiento de la población a nivel mundial [2]. La intervención temprana de esta enfermedad puede conducir a una reversión de manera satisfactoria, sin embargo, hay probabilidad de que el tratamiento destinado se mantenga a lo largo de la vida del paciente para poder mantener la visión de manera óptima.
La Degeneración Macular Neovascular Relacionada con la edad neovascular (DMREn) es un trastorno degenerativo de la mácula caracterizado por el desarrollo de neovascularización coroidea, es decir, crecimiento anómalo de nuevos vasos sanguíneos frágiles debajo de la mácula, produciendo su levantamiento y generando goteos de sangre y líquido [3]. Se ha identificado que en el rango de edad entre 65 y 70 años la padece un 10% de la población y un 30% en mayores de 75 años [4]. La prevalencia de esta patología está estimada en un 0.2% al 5.4% en personas de 60 a 85 años y del 12% al 30% en las de 85 años o más. Del 100% de los pacientes con dicha enfermedad se estima que el 86% padecen DMREH atróficas y el 14% son exudativas o en etapa neovascular [3]. Debido a la tendencia al envejecimiento poblacional, se prevé que la prevalencia de la DMRE aumente de manera drástica durante los próximos años, pasando de unos 200 millones de personas en todo el mundo con dicha enfermedad a casi 300 millones de 2040 [5].
Cartagena reunió a la comunidad oftalmológica en torno al futuro de la salud visual
Cartagena reunió a la comunidad oftalmológica en torno al futuro de la salud visual La ciudad de Cartagena fue el escenario del XLII Congreso InterNacional de Oftalmología durante los días 13 al 15 de agosto de 2026, organizado por la Sociedad Colombiana de Oftalmología (SOCOFTAL), un encuentro que congregó especialistas nacionales e internacionales en torno a los avances más recientes en salud visual.
Durante tres días, el Centro de Convenciones Las Américas reunió a la comunidad científica para abordar los principales retos de la oftalmología moderna, facilitando el intercambio de experiencias clínicas, evidencia científica y perspectivas sobre el futuro de la especialidad. El programa académico incluyó múltiples subespecialidades como cirugía refractiva, córnea, catarata, retina, neurooftalmología y otras áreas de interés, consolidando al evento como una plataforma para la actualización profesional y la discusión de innovaciones diagnósticas y terapéuticas.
Sin embargo, uno de los temas que despertó especial interés fue el abordaje de las enfermedades maculares, dada su creciente repercusión sobre la carga de discapacidad visual en Colombia y América Latina.
Cuatro mensajes que dejó el Congreso para quienes están en la primera línea de atención
Como parte de los análisis desarrollados durante el Congreso Internacional de Oftalmología, conversamos con la Doctora. Juliana Muñoz, oftalmóloga y Medical Advisor de Bayer, quien compartió las principales implicaciones clínicas de los temas discutidos durante el encuentro científico.
La detección temprana comienza mucho antes de llegar al oftalmólogo
Uno de los hitos académicos más relevantes del congreso fue el lanzamiento de las nuevas guías de práctica clínica para degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), una enfermedad que continúa ganando importancia a medida que la población envejece.
Para la Dra. Muñoz, la principal conclusión es que la preservación de la visión no empieza en el consultorio del especialista sino en la atención primaria. Los médicos generales desempeñan un papel decisivo al identificar factores de riesgo que permitan sospechar tempranamente una enfermedad macular. Los pacientes mayores de 50 años con antecedentes de tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular o historia familiar de DMRE constituyen una población prioritaria para evaluación oftalmológica.
“Debemos prestar atención muy específica a estos pacientes porque tienen mayor riesgo y requieren remisión temprana al oftalmólogo”, explicó.
La especialista enfatizó además que en los pacientes con diabetes tipo 2 el examen anual de fondo de ojo sigue siendo una herramienta indispensable para detectar de manera temprana retinopatía diabética y edema macular diabético antes de que se produzca un daño visual irreversible.
Otro de los avances destacados durante el congreso fue el creciente desarrollo de la teleoftalmología. Actualmente existen tecnologías que permiten capturar imágenes de fondo de ojo en centros de atención primaria para ser interpretadas posteriormente por especialistas, facilitando la identificación oportuna de pacientes que requieren valoración prioritaria. En un país con barreras geográficas y limitaciones en la distribución de especialistas, estas herramientas podrían convertirse en aliados estratégicos para reducir el diagnóstico tardío.
Cuando el paciente nota que ve mal, la enfermedad puede haber avanzado demasiado
Un mensaje reiterado por los expertos durante el evento fue que muchas enfermedades maculares progresan silenciosamente. Por esta razón, reconocer los signos de alarma puede marcar la diferencia entre preservar la visión o enfrentar una discapacidad visual permanente.
De acuerdo con la Dra. Muñoz, existen síntomas particularmente sugestivos de compromiso macular que deben motivar una remisión prioritaria:
- Visión borrosa persistente.
- Disminución de la visión central.
- Percepción de una mancha en el centro del campo visual.
- Distorsión de líneas rectas.
- Dificultad para leer.
- Problemas para reconocer rostros.
- Pérdida de precisión en actividades manuales.
La especialista compartió una recomendación práctica para los médicos de atención primaria: evaluar siempre cada ojo por separado.
“Muchas veces el ojo sano compensa las alteraciones del otro, por lo que el paciente puede no percibir la magnitud real del problema”, señaló.
Preguntas sencillas durante la consulta pueden ayudar a identificar tempranamente una enfermedad macular: ¿ve las líneas rectas o torcidas?, ¿nota una mancha central al leer?, ¿ha dejado de realizar actividades detalladas que antes hacía con facilidad?
En numerosos casos, estas respuestas proporcionan información más valiosa que una medición aislada de agudeza visual.
Nuevas terapias buscan mantener la visión con menor carga para el paciente
El futuro del tratamiento macular también ocupó un lugar central dentro de las discusiones científicas del congreso. La Dra. Muñoz recordó que hace apenas algunas décadas las opciones terapéuticas para enfermedades como el edema macular diabético y la degeneración macular neovascular eran muy limitadas y estaban basadas principalmente en tratamientos con láser. La llegada de las terapias antiangiogénicas intravítreas dirigidas contra el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) transformó completamente el pronóstico de estos pacientes.
“Hoy no solamente logramos evitar la progresión de la enfermedad, sino que muchos pacientes mejoran su visión y conservan una calidad de vida que antes era imposible alcanzar”, afirmó.
Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo la adherencia terapéutica. Los tratamientos requieren visitas frecuentes e inyecciones repetidas, una situación que genera una importante carga clínica, emocional, logística y económica para pacientes, cuidadores y sistemas de salud. Por esta razón, gran parte de la innovación actual está dirigida a desarrollar terapias de acción prolongada que permitan espaciar las aplicaciones sin sacrificar eficacia, como el caso de la reciente aprobación regulatoria en Colombia y otros países del mundo de Aflibercept que permite una dosificación de 8 mg por dosis y mayor número de semanas de extensión con evidencia en mejoría de agudeza visual, mejorías a nivel morfológico en la mácula y calidad de vida de los pacientes (6,7).
La especialista destacó además que el horizonte de la retina ya comienza a mirar hacia tecnologías aún más disruptivas, como la terapia celular con células madre pluripotenciales y la terapia génica, enfoques que podrían modificar de forma profunda el manejo de estas patologías durante los próximos años.
El mensaje más importante para la atención primaria: no esperar
Al preguntarle cuál sería la principal recomendación para los médicos generales, la respuesta de la Dra. Muñoz fue inmediata: no esperar a que aparezca una pérdida visual severa. Según explicó, cuando un paciente percibe una disminución importante de la visión, es probable que el proceso patológico lleve tiempo evolucionando y que parte del daño sea difícil de revertir. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer el tamizaje y la remisión temprana.
En el caso de los pacientes con diabetes, recordó que la valoración oftalmológica anual no debe verse como una recomendación opcional, sino como una intervención fundamental para preservar la visión. Asimismo, invitó a mantener una vigilancia especial en mayores de 50 años con factores de riesgo para DMRE.
“Cada mes que ganemos en diagnóstico puede representar años de visión preservada para nuestros pacientes”, concluyó.
Más allá de los avances tecnológicos y farmacológicos, el consenso de los expertos reunidos en Cartagena fue claro: la detección temprana sigue siendo la intervención más costo-efectiva para combatir la carga creciente de ceguera prevenible asociada a las enfermedades maculares.
El XLII Congreso Internacional de Oftalmología dejó una reflexión clara: la innovación tecnológica y terapéutica continúa avanzando a gran velocidad, pero sus beneficios sólo se materializarán plenamente si logramos diagnosticar antes, remitir oportunamente y garantizar continuidad en la atención.
La enfermedad macular diabética y la degeneración macular relacionada con la edad representan una carga creciente para Colombia. Sin embargo, también constituyen una oportunidad para demostrar que la prevención, el diagnóstico precoz y el trabajo articulado entre atención primaria, oftalmología y sistema de salud pueden cambiar el curso natural de la enfermedad.
Porque cuando hablamos de salud visual no hablamos únicamente de ojos. Hablamos de autonomía, productividad, bienestar emocional y calidad de vida. Y en un país que envejece y donde la diabetes sigue creciendo, preservar la visión de nuestros pacientes debe convertirse en una prioridad de salud pública impostergable.
Referencias:
- A. L. ,. R. D. e. a. Lundeen EA, «Trends in Prevalence and Treatment of Diabetic Macular Edema and Vision-Threatening Diabetic Retinopathy Among Medicare Part B Fee-for-Service Beneficiaries,» JAMA Ophthalmol, 2022.
- Pauline Lukey, David Lukey & Callum Campbell, Target to Treatment Consulting Ltd Moira Murphy, Exploristics , «Market Research Survey focusing on the management and treatment of diabetic retinopathy (DR) – with and without diabetic macular edema (DME),» 2023.
- Consejo General de Colegios Farmecéuticos. , «Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE),» Vocalía Nacional de Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica.
- Centro oftalmológico del Quindio, «CLÍNICA Y ESTILO DE VIDA EN LA MACULOPATÍA RELACIONADA CON LA EDAD,» Armenia, 2003.
- Pauline Lukey, David Lukey & Callum Campbell, Target to Treatment Consulting Ltd Moira Murphy, Exploristics, «A Global Survey of patients, providers, and clinic staff regarding the management of neovascular age-related macular degeneration (nAMD),» 2023.
- Brown DM, Boyer DS, Do DV, Wykoff CC, Sakamoto T, Win P, et al. Intravitreal aflibercept 8 mg in diabetic macular oedema (PHOTON): 48-week results from a randomised, double-masked, non-inferiority, phase 2/3 trial. Lancet. 2024 Mar 23;403(10432):1153–63. doi:10.1016/S0140-6736(23)02577-1 PubMed PMID: 38461843.
- Lanzetta P, Korobelnik JF, Heier JS, Leal S, Holz FG, Clark WL, et al. Intravitreal aflibercept 8 mg in neovascular age-related macular degeneration (PULSAR): 48- week results from a randomised, double-masked, non-inferiority, phase 3 trial. Lancet. 2024 Mar 23;403(10432):1141–52. doi:10.1016/S0140-6736(24)00063-1 PubMed PMID: 38461841.
*Integrated Evidence Generation & Publications Manager Bayer PACA
PP-AFL_8mg-CO-0011– 1 Material Técnico/Científico dirigido exclusivamente a profesionales facultados por la Ley para realizar su prescripción.
Si desea informar o reportar un efecto adverso o un reclamo técnico de producto asociado a un producto Bayer, por favor dirija sus comentarios a su Autoridad Sanitaria Local y/o haciendo clic en: https://safetrack-public.bayer.com/
Texto de prescripción Colombia – Eylia 8 mg











Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.