El trabajo de la Fundación Casa de Colombia articula salud y educación para que niños en situación de vulnerabilidad reciban diagnósticos oportunos, tratamientos especializados y acompañamiento continuo.
A través de jornadas médicas, prevención, nutrición y alianzas estratégicas, la Fundación busca cerrar brechas de acceso y fortalecer el desarrollo integral de la niñez colombiana. El Colegio Médico Colombiano habló con la directora ejecutiva de Fundación Casa de Colombia, Adriana Gómez.
CMC ¿Cómo definen los programas y las jornadas que organiza la fundación para integrar la salud y la educación, de modo que los niños puedan desarrollarse plenamente tanto en el ámbito médico como académico?
En la Fundación Casa de Colombia entendemos que la salud y la educación son dimensiones inseparables en el desarrollo integral de la niñez. Por eso, nuestros programas se diseñan bajo un enfoque preventivo e integral, donde cada intervención en salud está acompañada de procesos educativos dirigidos tanto a los niños como a sus familias.
A través de nuestras jornadas médicas especializadas como las Jornadas Internacionales de Ortopedia, Oftalmología y Columna, y las Jornadas de Salud Preventiva, no solo diagnosticamos y tratamos condiciones de salud, sino que también generamos espacios de formación en hábitos de vida saludables, nutrición, autocuidado y adherencia a tratamientos. De igual forma, contamos con programas complementarios en nutrición y educación que fortalecen las capacidades de los niños para mantenerse en el sistema escolar y mejorar su calidad de vida.
Este enfoque nos permite no solo atender una necesidad inmediata, sino incidir en el desarrollo a largo plazo de cada niño, promoviendo su bienestar físico, emocional y académico.
CMC ¿Cómo vinculan a los profesionales de la salud para que los niños más vulnerables reciban la atención que requieren?
La Fundación Casa de Colombia ha construido una red sólida de profesionales de la salud a nivel local e internacional, basada en alianzas estratégicas y un propósito común: brindar atención oportuna y de calidad a niños en condición de vulnerabilidad y sin acceso a tratamientos médicos especializados.
La Fundación Casa de Colombia ha construido una red sólida de profesionales de la salud a nivel local e internacional, basada en alianzas estratégicas y un propósito común: brindar atención oportuna y de calidad a niños en condición de vulnerabilidad y sin acceso a tratamientos médicos especializados.
De manera complementaria, contamos con el apoyo de misiones médicas internacionales, conformadas por especialistas que viajan al país para participar en jornadas de alta complejidad, especialmente en áreas como ortopedia, columna y oftalmología. Estos profesionales no solo aportan su experiencia, sino que también generan espacios de intercambio académico con médicos locales, fortaleciendo capacidades y promoviendo la actualización médica.
Este modelo colaborativo, que integra esfuerzos locales e internacionales, ha sido clave para ampliar la cobertura, acceder a tratamientos especializados y garantizar que más niños reciban la atención que necesitan.
CMC ¿Cuáles son las necesidades más comunes que encuentran entre los niños y las familias a las que sirven, y cómo han evolucionado sus programas en respuesta a ellas?
Las principales necesidades que identificamos están relacionadas con el acceso limitado a servicios de salud especializada, diagnósticos tardíos y barreras económicas y geográficas que dificultan la continuidad de los tratamientos.
Muchos de los niños que llegan a nuestras jornadas presentan condiciones que pudieron haberse tratado de manera oportuna, pero que se han agravado por la falta de acceso a especialistas o a procesos de atención adecuados. A esto se suma que muchas familias no cuentan con la información, los recursos o las redes de apoyo necesarias para dar seguimiento a los tratamientos médicos.
En respuesta a estas realidades, la Fundación ha fortalecido su modelo de atención manteniendo sus especialidades médicas y consolidando procesos que permiten una mejor identificación de casos, una atención más oportuna y un acompañamiento más cercano a las familias. Esto incluye una mayor articulación con aliados locales, el fortalecimiento del seguimiento a pacientes y el desarrollo de estrategias que facilitan el acceso a las jornadas, y la oportunidad de seguimiento médico al brindar hogar de paso durante el tratamiento a niños que no son de la región.
CMC ¿De todos los programas que tiene la Fundación, cuáles han generado los mayores beneficios a largo plazo y qué indicadores utilizan para medir esos resultados más allá de la asistencia inmediata?
Los mayores beneficios a largo plazo se evidencian en aquellos programas médicos donde, además de la atención especializada, se garantiza un seguimiento continuo y cercano a cada paciente. Más allá de la intervención puntual, el verdadero impacto está en el acompañamiento que se mantiene en el tiempo.
En la Fundación Casa de Colombia, todos los programas de salud están diseñados bajo ese principio: ningún caso se atiende de manera aislada. Cada niño recibe un seguimiento minucioso que permite monitorear su evolución, asegurar la adherencia a los tratamientos y, cuando es necesario, gestionar nuevas intervenciones o controles.
Este enfoque se traduce en mejoras sostenidas en la calidad de vida de los niños, en su movilidad, en su bienestar general y en su capacidad de integrarse plenamente a su entorno cotidiano y sociofamiliar, incluyendo su proceso educativo.
Para medir estos resultados, la Fundación realiza un seguimiento clínico de los pacientes, evalúa la evolución de sus condiciones médicas, la continuidad en los tratamientos y la permanencia en los procesos de atención. Más allá de los indicadores cuantitativos, también se valora el impacto real en la vida de los niños y sus familias, evidenciado en cambios duraderos en su salud y en sus oportunidades de desarrollo.
CMC ¿Cómo identifican y llegan a las comunidades con mayores barreras para acceder a la atención médica y a oportunidades de aprendizaje, y qué significa la “inclusión social” en la práctica?
La identificación y el acceso a comunidades con mayores barreras es posible gracias a un trabajo articulado con aliados locales y estratégicos. De la mano de organizaciones, autoridades territoriales, instituciones educativas y líderes comunitarios, como docentes de las escuelas en los territorios donde intervenimos, logramos reconocer de manera más precisa a los niños que requieren atención y priorizar las zonas con mayores necesidades.
Estos aliados no solo facilitan el primer acercamiento a las comunidades, sino que también son fundamentales para activar el proceso de identificación de los beneficiarios, generar confianza y acompañar la convocatoria de las jornadas. Asimismo, su apoyo ha sido clave para ampliar progresivamente nuestra presencia en más territorios, permitiéndonos llegar cada vez a más niños y familias. Adicionalmente, realizamos convocatorias de amplio alcance para encontrar niños en lugares de Colombia donde la atención médica es limitada.
La inclusión social, para la Fundación, significa eliminar las barreras que limitan el acceso a la salud y a las oportunidades de desarrollo, que afectan su futuro. En la práctica, esto se traduce en llevar nuestros programas a contextos donde estas oportunidades son escasas, adaptar nuestras intervenciones a las realidades locales y asegurar que todo niño reciba la atención que necesita.
CMC ¿Qué estrategias de prevención o seguimiento incluyen los programas de salud para reducir los problemas recurrentes y garantizar la continuidad de la atención?
La prevención es un pilar fundamental del trabajo de la Fundación Casa de Colombia, especialmente a través de las jornadas preventivas, que permiten identificar de manera temprana posibles condiciones de salud en los niños y actuar oportunamente antes de que se conviertan en problemáticas de mayor complejidad.
Estas jornadas no solo facilitan el diagnóstico temprano, sino que también incluyen orientación a las familias sobre hábitos de cuidado, señales de alerta y la importancia de dar continuidad a los procesos médicos. Además, brindamos apoyo para sus controles médicos recurrentes y cuidado permanente.
En cuanto al seguimiento, cada caso es acompañado de manera individual desde el área social de la Fundación. A través de un monitoreo constante, se mantiene contacto directo con las familias, realizando llamadas y acompañamiento continuo para verificar la evolución de los pacientes, apoyar la adherencia a los tratamientos y gestionar las acciones necesarias en cada etapa del proceso.
Este enfoque cercano y permanente garantiza que los niños no queden solos después de la atención inicial, sino que cuenten con un respaldo continuo que favorece su recuperación y bienestar a largo plazo, brindando atenciones complementarias que garanticen la recuperación y rehabilitación de los niños atendidos.
CMC ¿Qué papel desempeñan los aliados (sector privado, instituciones académicas, autoridades locales y socios estratégicos) en la ampliación de la cobertura y en la continuidad de los programas?
Los aliados son una pieza fundamental en la labor de la Fundación Casa de Colombia. Gracias a su apoyo, es posible ampliar la cobertura de nuestros programas y llegar cada vez a más niños y familias que necesitan atención en diferentes lugares de la región y de Colombia.
Creemos firmemente que el impacto crece cuando más manos se unen a un mismo propósito. Cada aliado, desde su capacidad y naturaleza, aporta de manera significativa: algunos contribuyen con recursos, otros con conocimiento técnico, talento humano, infraestructura o apoyo logístico. Todas estas formas de participación son igualmente valiosas y necesarias para hacer posible cada jornada y cada proceso de atención.
Más que un apoyo puntual, los aliados se convierten en coequiperos de nuestra misión, permitiendo no solo que los programas se lleven a cabo, sino que puedan sostenerse en el tiempo y seguir transformando vidas.
CMC ¿Cómo financian los programas y las jornadas? ¿Cómo gestionan la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas para garantizar el uso eficaz de los recursos y que los programas se mantengan alineados con su misión?
La Fundación Casa de Colombia financia sus programas y jornadas a través de donaciones, alianzas estratégicas, aportes de empresas y personas, así como eventos como la cena benéfica anual, que movilizan recursos clave para la continuidad de nuestra labor.
En cuanto a la gobernanza y la gestión de los recursos, contamos con una estructura organizacional clara y procesos definidos que garantizan un manejo responsable y eficiente, bajo la dirección del Consejo Superior y la vigilancia del revisor fiscal. Toda la información relacionada con la ejecución de los programas es cuidadosamente registrada, documentada y monitoreada.
Asimismo, elaboramos y compartimos informes de gestión de manera periódica, en los que damos cuenta del alcance, los resultados y el uso de los recursos. Estos informes, al igual que la información general de la Fundación, están disponibles de manera abierta y publicada en nuestra página web, reafirmando nuestro compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas ante las entidades competentes y la confianza de todos nuestros aliados y la comunidad en general.
CMC De los casos que ha atendido la fundación, ¿Cuál le ha causado mayor impacto y cómo transformó la Fundación (sin revelar identidades) la situación?
Tenemos miles de casos significativos, uno de ellos es el de una niña de La Macarena, Meta, que llegó a nuestras jornadas de ortopedia con una malformación en uno de sus pies, Síndrome de CLOVES pie derecho, una condición que afectaba su vida cotidiana; ella había sido evaluada a través de su SISBEN, pero le dijeron que no había ningún tratamiento que ofrecerle. Entre sus deseos, había uno muy especial, poder correr y usar zapatos rosados. Sin embargo, debido a su condición, esto no era posible.
A través de la jornada, la Fundación logró realizar el diagnóstico, gestionar su proceso quirúrgico y acompañar de manera constante su recuperación. No fue solo una intervención médica, sino un proceso de seguimiento cercano que permitió asegurar su evolución y bienestar. Tiempo después, la niña regresó al control médico de la Jornada caminando con normalidad, y usando los zapatos rosados que siempre había querido.
Este caso no solo transformó su vida, sino que también reafirmó para la Fundación el valor de cada intervención y el verdadero alcance de su labor: entender que detrás de cada diagnóstico hay sueños, emociones y una infancia que merece vivirse plenamente.
CMC ¿Cuáles son las prioridades para este año y cómo se vería el éxito para los niños, las familias y las comunidades a las que sirve la Fundación Casa de Colombia?
Para este año, nuestras prioridades están enfocadas en ampliar la cobertura de nuestras jornadas, fortalecer los programas de seguimiento, consolidar nuevas alianzas y continuar integrando la salud con la educación y la nutrición.
El éxito se vería reflejado en más niños accediendo a diagnósticos oportunos, tratamientos efectivos y mejores condiciones de vida. En familias más empoderadas, con herramientas para cuidar la salud de sus hijos. Y en comunidades más conscientes, donde la prevención y el acceso a oportunidades sean una realidad.
Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: transformar vidas y construir un futuro con más oportunidades para la niñez más vulnerable de Colombia.
Fuente: Órgano de información del Colegio Médico Colombiano. Epicrisis. Ed. Nº 40 (Junio-Agosto 2026). ISSN: 2539-505X (En línea). #SaludDignaYA













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