Fuente: Órgano de información del Colegio Médico Colombiano. Epicrisis. Ed. N° 41 (Septiembre – Noviembre 2026). ISSN: 2539-505X (En línea). #SaludDignaYa
Durante más de cincuenta años, la Patrulla Aérea Civil Colombiana (PAC) ha demostrado que la geografía no debe convertirse en una barrera para ejercer el derecho a la salud. Gracias a un modelo que integra voluntariado altamente calificado, transporte aéreo solidario, articulación con las autoridades territoriales y una rigurosa planeación técnica, la organización ha llevado atención médica especializada y quirúrgica a miles de personas que habitan en zonas rurales dispersas y territorios con limitaciones históricas de acceso.

Desde 2020, la Patrulla Aérea está habilitada como prestador de servicios de salud en la modalidad de jornada de salud extramural y desarrolla un modelo que trasciende la atención puntual, incorporando principios de Atención Primaria en Salud (APS), gestión del riesgo, detección temprana de enfermedades y fortalecimiento de las capacidades locales. La doctora Lorena Calderón Carvajal, directora médica de la PAC, cuenta la experiencia acumulada por la organización para seguir reduciendo las brechas de inequidad en salud en Colombia.
CMC: ¿Cómo define la función social de la Patrulla Aérea Civil Colombiana frente a las necesidades de salud de comunidades apartadas o de difícil acceso?
Dra. Calderón: La razón de ser de la Patrulla Aérea Civil Colombiana es reducir las brechas de acceso a los servicios de salud que persisten en los territorios rurales, dispersos e históricamente excluidos. Acercamos atención médica especializada y servicios médico-quirúrgicos a comunidades donde la oferta institucional es limitada o inexistente.
Nuestras jornadas priorizan población rural dispersa, comunidades indígenas y afrodescendientes, víctimas del conflicto armado, población migrante y personas con dificultades para acceder oportunamente a especialistas.
Más que realizar brigadas médicas, buscamos fortalecer el sistema de salud local mediante el trabajo conjunto con secretarías de salud, hospitales y otros actores del territorio, facilitando que los pacientes continúen su atención dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
CMC: ¿Cuáles son los criterios de priorización que utiliza la Patrulla Aérea para seleccionar territorios, poblaciones y urgencias que deben atenderse con apoyo aéreo?
Dra. Calderón: La selección de los territorios responde a un proceso técnico que integra criterios epidemiológicos, sociales y operativos.
Analizamos los perfiles epidemiológicos y los Análisis de Situación de Salud (ASIS), las barreras de acceso a servicios especializados, la capacidad instalada de la red pública y las necesidades identificadas por las autoridades sanitarias. Priorizamos municipios con limitada oferta de mediana complejidad o donde los pacientes deben recorrer largas distancias para acceder a atención especializada.
También evaluamos factores logísticos como la disponibilidad de pistas aéreas, transporte terrestre, infraestructura asistencial y capacidad de articulación institucional. Además de las jornadas programadas, mantenemos capacidad de respuesta frente a emergencias y desastres, en coordinación con las autoridades competentes y bajo los lineamientos para Equipos Médicos de Emergencia (EMT).
CMC: Desde su experiencia, ¿cómo describiría el proceso completo de una misión médica: identificación de la necesidad, planeación, ejecución y seguimiento posterior?
Dra. Calderón: Cada misión médica es el resultado de un proceso que inicia varios meses antes de la jornada y continúa después de finalizada la atención. El objetivo es garantizar calidad, seguridad del paciente y continuidad del cuidado.
La planeación comienza aproximadamente dos meses antes, en articulación con las secretarías de salud, hospitales, alcaldías y líderes comunitarios para identificar necesidades, definir especialidades, seleccionar pacientes y coordinar la logística. Posteriormente se realiza una avanzada técnica para adecuar los servicios, instalar equipos biomédicos, farmacia y habilitar la historia clínica electrónica mediante conectividad satelital.
Durante la jornada, un equipo interdisciplinario de voluntarios desarrolla consultas especializadas, procedimientos diagnósticos, cirugías y actividades de promoción y prevención. Posteriormente, los pacientes que requieren continuidad reciben remisiones, órdenes diagnósticas y seguimiento a través de la red local de servicios. Finalmente, la PAC consolida un informe técnico que permite evaluar resultados y orientar futuras intervenciones.
CMC: ¿Qué tipo de servicios de salud cubren con mayor frecuencia y qué limita su capacidad?
Dra. Calderón: La PAC desarrolla un modelo integral que combina consulta especializada, procedimientos diagnósticos, cirugía y actividades de prevención y detección temprana.
Las especialidades con mayor demanda incluyen optometría, pediatría, nutrición, dermatología, ginecología y urología. Además, realizamos jornadas médico-quirúrgicas en cirugía general, oftalmología y ginecología, complementadas con programas de tamizaje para cáncer de cuello uterino, mama, próstata y piel.
La principal limitación para ampliar la cobertura es logística. Cada jornada moviliza cerca de 45 voluntarios, varias aeronaves y alrededor de tres toneladas de equipos biomédicos, medicamentos e insumos. La disponibilidad de recursos, condiciones climáticas e infraestructura aeroportuaria determinan el número de territorios que podemos atender, lo que hace fundamental fortalecer alianzas con el sector público, privado y la cooperación internacional.
CMC: ¿Con qué entidades se coordinan para que la misión médica tenga continuidad?
Dra. Calderón: La continuidad de las jornadas depende de una sólida articulación institucional. Trabajamos de manera coordinada con secretarías de salud, hospitales públicos, Empresas Sociales del Estado (ESE), IPS, líderes comunitarios y, cuando es necesario, con las EPS responsables del seguimiento de los pacientes. Esta coordinación inicia desde la planeación y continúa durante toda la intervención. Las autoridades locales apoyan la identificación de la población priorizada, la convocatoria, la organización logística y el seguimiento de los pacientes que requieren manejo especializado.

La PAC actúa como un actor complementario del sistema de salud. Nuestro propósito es fortalecer la capacidad de respuesta de los territorios, facilitar el acceso oportuno a servicios especializados y contribuir a la continuidad de la atención.
CMC: ¿Cómo garantizan la articulación entre el personal que opera en campo y los equipos que reciben al paciente o dan continuidad al tratamiento?
Dra. Calderón: La continuidad de la atención es uno de los principales desafíos de las jornadas extramurales. Por ello, la PAC desarrolla un modelo articulado con la red pública de servicios de salud y las autoridades territoriales para facilitar el seguimiento de los pacientes que requieren estudios complementarios, tratamientos o atención especializada.
Cada paciente recibe historia clínica, formulación médica, recomendaciones y, cuando aplica, órdenes diagnósticas o remisiones. Los casos prioritarios se entregan al hospital local para su incorporación a las rutas institucionales de atención. La historia clínica electrónica fortalece este proceso al garantizar un registro estandarizado, seguro y completo para las instituciones que continúan el manejo.
Además, los pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos reciben seguimiento postoperatorio estructurado para identificar oportunamente posibles complicaciones y orientar su manejo. El propósito es que cada jornada represente el inicio de una ruta de atención y no un evento asistencial aislado.
CMC: ¿Cuáles son los indicadores con los que miden el impacto social y en salud de las misiones?
Dra. Calderón: Hoy el impacto de una misión médica va mucho más allá del número de consultas realizadas. En la PAC evaluamos indicadores asistenciales, epidemiológicos, operativos y de calidad que permiten medir la oportunidad en la atención, la resolución clínica durante la jornada, la satisfacción de los usuarios, las remisiones generadas y el comportamiento de las principales patologías.
También analizamos el impacto de nuestros programas de detección temprana, identificando pacientes con enfermedades crónicas y patologías oncológicas diagnosticadas oportunamente, donde una intervención temprana puede cambiar significativamente el pronóstico.
Adicionalmente, valoramos el fortalecimiento de las capacidades locales mediante el trabajo conjunto con los equipos de salud del territorio. Como reto futuro, buscamos incorporar metodologías que permitan estimar el impacto social y económico de nuestras intervenciones sobre la reducción de las inequidades en salud.
CMC: En escenarios de urgencia, ¿cómo gestionan la logística crítica?
Dra. Calderón: Las emergencias requieren una respuesta diferente a la de una jornada programada. La prioridad es movilizar rápidamente equipos médicos, insumos y medicamentos para atender necesidades agudas y apoyar la continuidad de los servicios de salud en territorios afectados, manteniendo una logística similar a la de nuestras jornadas habituales.
La principal diferencia está en la conformación del equipo humano. En estos escenarios se priorizan profesionales de medicina general, enfermería, optometría y promoción y prevención, capaces de resolver trauma menor, enfermedades agudas, reposición de medicamentos de uso crónico y reemplazo de gafas perdidas durante la emergencia.
Estas misiones suelen extenderse entre cinco y siete días e incluyen apoyo asistencial a los hospitales locales mediante cobertura de turnos. Todas las intervenciones se desarrollan en coordinación con las autoridades de salud y gestión del riesgo, siguiendo los principios de los Equipos Médicos de Emergencia (EMT) promovidos por la OPS y la OMS.
CMC: ¿Qué estrategias aplican para abordar inequidades en salud relacionadas con discapacidad, niñez, salud mental o enfermedades crónicas?
Dra. Calderón: La PAC ha evolucionado hacia un modelo que combina atención clínica, detección temprana, educación, referencia y articulación con la red local de servicios para favorecer la continuidad del cuidado.
En población infantil promovemos la identificación temprana de alteraciones nutricionales, problemas visuales, enfermedades crónicas y trastornos del neurodesarrollo, complementando la atención con actividades de promoción y prevención dirigidas a las familias.
En personas con discapacidad buscamos reducir barreras de acceso mediante atención especializada, identificación de necesidades de rehabilitación y articulación con las rutas institucionales. Para las enfermedades crónicas fortalecemos el diagnóstico oportuno mediante pruebas en el punto de atención que permiten detectar factores de riesgo cardiovascular, diabetes, enfermedad renal, cáncer y glaucoma, facilitando su remisión temprana.
La salud mental también forma parte de nuestras intervenciones mediante la identificación de riesgos psicosociales, orientación inicial y remisión cuando se requiere atención especializada. Más que reemplazar los servicios permanentes, buscamos actuar como un puente entre las comunidades y el sistema de salud.
CMC: Para el futuro, ¿qué nuevas capacidades planean fortalecer para ampliar el alcance de las misiones médicas?
Dra. Calderón: La visión de la Patrulla Aérea Civil Colombiana es consolidar un modelo de atención extramural cada vez más resolutivo, innovador y articulado con el sistema de salud.
En los próximos años fortaleceremos los programas de tamizaje para enfermedades de alto impacto, ampliaremos las capacidades diagnósticas y quirúrgicas, e incorporaremos herramientas digitales que faciliten la continuidad de la atención y el seguimiento de los pacientes.
Otro eje estratégico será potenciar la inteligencia epidemiológica a partir de la información generada en cada jornada, convirtiéndola en evidencia útil para orientar decisiones en salud pública. Asimismo, impulsaremos la telesalud, la interoperabilidad de la información clínica y el fortalecimiento de nuestra red de voluntarios y alianzas institucionales, con el propósito de seguir reduciendo las inequidades y acercando servicios de salud de calidad a las comunidades que más lo necesitan.
Hoy, el desafío va más allá de ampliar la cobertura asistencial. Implica consolidar un modelo de atención extramural alineado con los principios de la Atención Primaria en Salud, capaz de integrar prevención, diagnóstico temprano, continuidad del cuidado, innovación tecnológica y fortalecimiento institucional de los territorios.🛩️













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