Sin autonomía y trabajo digno, no hay medicina que valga
Actualidad, Bioética

Sin autonomía y trabajo digno, no hay medicina que valga


“Quizá la ética sea una ciencia que ha desaparecido del mundo entero. No importa, tendremos que inventarla otra vez”: Jorge Luis Borges.


Por Roberto Baquero Haeberlin – Expresidente Colegio Médico Colombiano

Al cabo de casi dos años, meses muy duros para todos, recordar los fundamentos de una profesión que pone el conocimiento al servicio de la persona que padece son los que sostienen y dan sentido a la labor diaria.

A pocos días de conmemorar el Día del Médico es más que pertinente revisar el enfoque que tien la profesión médica en estos tiempo. Tanto en lo que respecta a las condiciones laborales de quien ejerce la medicina, la formación académica y la atención que se le brinda a los pacientes, representan actualmente diferencias muy notorias a lo que significaba ser médico hasta hace unas décadas. En esa época dorada de la medicina era más importante cuidar del paciente y brindarle la mejor atención, que lo costoso que pudiera resultar su tratamiento.

El crecimiento desmedido de compañías con afán de lucro, sumado a la competencia del mercado, al auge apabullante de tanta tecnología de punta y la fugacidad cambiante de la realidad, ha llevado a la pérdida de la autonomía médica, al olvido del humanismo que encarnaba la profesión y al quebranto de la dignidad de los galenos al igual de vivir en un dilema bioético entre actuar según mis códigos y leyes o evitar ser despedido.

El común denominador entre los profesionales de la salud es que todos se encuentran extenuados por la sobrecarga de trabajo, los muy pocos recursos que tienen (incluyendo salarios de hambre), los altos costos de formación y la demasiada urgencia con la que deben mostrar sus frutos.

Todos los análisis con respecto al agotamiento de los médicos o burn out y el deterioro de su salud mental, especialmente con la llegada del Covid-19 coinciden en afirmar que este fenómeno, que no es exclusivo de Colombia, está afectando también a los pacientes y profundizando muchos de los malestares sociales.

En consecuencia, es urgente recapitular y corregir el rumbo a fin ed poder cerrar la brecha que ha abierto tanta medicina basada en la evidencia, es decir, los datos duros, frente al humanismo, le ética y el arte que suponía ser un erudito vestido con la bata blanca.

Es hora de volver a revisar el documento que la Asociación Médica Mundial (AMM), durante la segunda Asamblea General, en 1948, elaboró para enumerar en términos castizos los deberes profesionales de los médicos y los principios éticos de la profesión médica global. El trabajo de la AMM se pueden considerar una adaptación del Juramento Hipocrático con el único fin de poder aplicarlo al estado actual de las ciencias médicas, pero sin renunciar a los principios básicos que promulgó el padre de la medicina Hipócrates, durante el siglo de Pericles.

Puede que la pandemia sirva para hacer un quiebre que permita examinar los parámetros éticos del ejercicio de la profesión, la calidad de la atención médica, la autonomía en el marco de la autorregulación y la relación médico-paciente por parte del cuerpo médico. Pero también es la oportunidad para que el Estado reconozca el trabajo de los médicos, la valentía con la que han afrontado la pandemia y haga cumplir los artículos de la Ley Estatutaria de la Salud que resaltan la trascendencia del respeto a la autonomía médica (artículo 17), y el derecho del trabajo digno (artículo 18) que le debe garantizar a quienes se encargan de aliviar el sufrimiento de otros.

Cualquiera puede recurrir al vademécum, seguir una guía o leer un estudio, pero la medicina, como arte, es una práctica muy compleja. Es el momento de volver a posicionar la misión que cumple el médico dentro de la sociedad y que todos los actores que intervienen en la atención de la salud de la población, empezado por el Gobierno Nacional, dignifiquen y honren el compromiso de implementar de una buena vez por todas la Ley Estatutaria de la salud.

Por último, el próximo 3 de diciembre exhortó a recordar a todos los colegas que han fallecido y enfermado durante la pandemia Covid-19.

diciembre 21, 2021

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comité Editorial

Director
Dr. Stevenson Marulanda Plata

Editora
Maricielo Acero Rodríguez

Asesores Médicos
Dr. Jorge Diego Acosta Correa
Dra. Ivonne Díaz Yamal
Dr. Oswaldo Alfonso Borraez
Dr. Samuel Barbosa

Contacto comercial
Mary Stella Ardila Guzmán

NOSOTROS

Epicrisis es el órgano oficial de comunicación del Colegio Médico Colombiano. La opinión y conceptos personales expresados en los artículos firmados por un tercero no reflejan la posición de Epicrisis o el Colegio Médico Colombiano.

PBX: (+571) 746 3489 – Celular:(+57) 314 566 2174 – (+57) 323 232 4543 – (+57) 323 232 7752 – (+57) 314 566 2198Email : pqrs@colegiomedicocolombiano.org
Dirección: Carrera 7 # 69 – 17 – Bogotá, Colombia