Abierta la certificación para médicos que quieran prescribir terapias Cannabinoides
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Abierta la certificación para médicos que quieran prescribir terapias Cannabinoides


El CMC y la ASOMEDCCAM realizaron una importante alianza para adelantar la certificación básica en prescripción de terapias cannabinoides con contenido de alta calidad médico-científica basada en la evidencia.


El programa tiene como profesores a médicos especialistas de alta calidad científica y académica con varios años de experiencia en el manejo de estos temas en todo el mundo.

Hace ya más de cinco años se legalizó el uso del cannabis medicinal en Colombia y desde entonces se ha visto un creciente interés del gremio médico en aprender y conocer acerca del sistema endocannabinoide y las aplicaciones que las terapias cannabinoides tienen en la práctica clínica.

Las numerosas investigaciones clínicas y el auge de información acerca del cannabis han hecho que los pacientes lleguen a la consulta preguntando si este tipo de productos pueden ser una alternativa terapéutica para ellos.

Es por esa razón que el Colegio Médico Colombiano (CMC) y la Asociación Médica Colombiana de Cannabis Medicinal (ASOMEDCCAM) decidieron trabajar unidos para brindar a los médicos interesados todo el conocimiento científico que existe hasta el momento acerca del funcionamiento del sistema endocannabinoide y las aplicaciones terapéuticas de las terapias cannabinoides en la práctica clínica.

Dra. Sandra Carrillo

La doctora Sandra Carrillo, cofundadora y presidenta de ASOMEDCCAM y directora Médica de Medicann IPS, afirma que la certificación en la prescripción básica de cannabis le dan al médico la oportunidad de poder ofrecer a sus pacientes esta importante alternativa terapéutica que ya está a la orden del día.

Como es bien sabido, el cannabis se ha venido usando como medicina desde hace muchos años. Existen reportes de su uso que datan inclusive del año 2.700 antes de Cristo, especialmente en la medicina china y medicina oriental para el tratamiento de diferentes patologías.

Pese a sus conocidas propiedades en estas culturas, solo hasta el año 1.839 el cannabis medicinal fue introducido en la medicina Occidental por el Médico Irlandés Dr. William O´Shaugnessy y para el siglo XX ya se contaban con más de 200 investigaciones clínicas publicadas en las más importantes revistas de medicina que daban cuenta de los beneficios de la utilización del cannabis en el tratamiento de diferentes patologías. Esto dio lugar a la venta de tinturas y aceites con cannabis en los diferentes tipos de farmacias.

En 1937 una ley estadounidense conocida como Marihuana Tax Act aprobó la imposición de duras penas a todos los productores, importadores, comerciantes y consumidores de marihuana, lo que provocó la crimininalización y mitificación del cannabis en el mundo.

A medida que crecía la persecución hacia el mercado de la marihuana, algunos científicos alrededor del mundo continuaron con los estudios para detallar los beneficios y las propiedades de la planta del cannabis en el tratamiento de diferentes patologías, explica la doctora Carrillo. “Fue así como en 1964 el profesor Raphael Mechoulam, científico Israelí, descubrió la molécula delta-9-Tetrahidrocannabinol o THC; más tarde, en 1988, los científicos Allyn Howlett y William Devane describieron el receptor CB1, y así sucesivamente se han ido encontrarando los diferentes componentes del sistema endocannabinoide”, dice la profesora.

Con la evidencia científica recopilada hasta ese entonces, Israel aprobó el uso de cannabis para fines medicinales y de investigación en 2011; cinco años después Canadá también le dio luz verde al uso medicinal y de ahí en adelante muchos países han legalizado el uso de cannabis medicinal.

En el momento existen cerca de 51 países que han permitido en su legislación los usos del cannabis medicinal, lo que ha llevado a que cada día haya un mayor interés por conocer acerca de las terapias cannabinoides y sus aplicaciones.

Los medicamentos a base de Cannabinoides están incluidos en el Plan de Beneficios en Salud

En cuanto a la certificación que adelanta el CMC y ASOMEDCCAM, la doctora Carrillo aclara que al igual que sucede con el resto de los tratamientos médicos, el primer paso es conocer cómo funciona el sistema endocannabinoide, la farmacocinética y farmacodinamia de los cannabinoides, las interacciones medicamentosas, los efectos adversos, las aplicaciones terapéuticas en la práctica clínica, la dosificación, entre otros.

La certificación que ofrece el CMC con ASOMEDCCAM va dirigida a médicos de todas las especialidades, por lo que se trata de un curso muy completo, que se realiza de manera virtual y es cien por ciento auto gestionable; es decir que el médico lo puede desarrollar de acuerdo con su disponibilidad de tiempo, explica la doctora.

El curso consta de cuatro módulos con material educativo basado en evidencia científica, para aproximadamente 60 horas de estudio. De forma paralela, el estudiante debe desarrollar diferentes actividades como: acceso a clases magistrales pregrabadas impartidas por médicos especialistas lideres en la investigación y prescripción de terapias cannabinoides de España, Argentina, Chile, Colombia, Puerto Rico, México, entre otros países.

Los profesores y conferencistas son líderes mundiales en la investigación y prescripción de terapias cannabinoides, investigadores con más de diez años de experiencia en el uso de las mismas, manifiesta la doctora. “Contamos con médicos especialistas expertos de España, Argentina, Chile, Puerto Rico, México, Colombia, quienes cuentan con especialidades en psiquiatría, anestesiología, epileptología, cuidado paliativo, medicina interna, neurología, medicina familiar, salud pública y epidemiologia, entre otras especialidades”, puntualiza.

Como complemento, se require que el estudiante desarrolle el respectivo examen después de cada módulo, que realice la revisión de literatura señalada y que participe en un foro para resolver preguntas entre estudiantes y profesores.

Después de cumplir con todas las asignaciones del programa y obtener los puntajes estipulados en las evaluaciones, el estudiente obtiene su diploma de Certificación Básica en Prescripción de Terapias Cannabinoides.

Aunque la certificación en alianza CMC y ASOMEDCCAM se lanzó en diciembre, la doctora Carrillo lleva más de cuatro años como profesora de diplomaturas de diferentes universidades en diferentes países de Latinoamérica y fue la cocreadora de la diplomatura de la Universidad CES en Colombia.

En cuanto a la perspectiva laboral del médico que adelante la certificación, la doctora Carrillo menciona que el Ministerio de Salud y Protección Social en una de sus más recientes resoluciones (2808 del 2022) de finales del año pasado enumera los servicios y tecnologías que serán financiados por la Unidad de Pago por Capitación (UPC).

La normativa establece que las preparaciones magistrales con derivados de cannabis harán parte de los servicios y tecnologías de la salud del Plan de Beneficios de Salud.

Con base en esta ley, desde el pasado 1º de enero las EPS deben suministrar las preparaciones magistrales con cannabis, siempre y cuando tenga la prescripción médica adecuada y siga los lineamientos estipulados por el ministerio de Salud. “Dicho esto, es de vital importancia para todos los médicos conocer cómo se hace una prescripción responsable de cannabis, comprender el funcionamiento del sistema endocannabinoide, estar al tanto de la aplicación y dosificación de terapias cannabinoides, farmacocinética farmacodinamia, interacciones medicamentosas, entre otras”, expresa la doctora.

Hay que diferenciar el uso medicinal del recreativo

Uno de los puntos clave es terminar con el estigma del uso del cannabis y para ello las investigaciones clínicas y preclínicas que se ha venido haciendo en las últimas dos décadas han sido fundamentales, tanto así que en 2022 se dio un número histórico de publicaciones acerca del cannabis medicinal de aproximadamente 4.300 publicaciones. 

El miedo a la adicción o uso problemático es uno de los miedos más comunes; sin embargo, la profesora explica que si el medico maneja al paciente de manera responsable conociendo la dosificación, titulación del tratamiento, los signos de alerta, las comorbilidades, el historial de abuso de sustancias, algo que raro que ocurra en el ámbito de la prescripción del cannabis medicinal por parte del médico.

“Con el adecuado entrenamiento conocemos las dosis máximas y mínimas, la frecuencia de dosificación, la aparición de efectos adversos y los signos de alerta de desarrollo de uso problemático para prevenir que suceda. Esto es diferente a lo que ocurre en el uso es adulto o (recreativo) donde no hay supervisión médica, ni seguimiento del paciente de la dosificación, tampoco control de las concentraciones de los cannabinoides (el cannabis usado de manera recreativa “uso adulto” tiene muy altas concentraciones de THC) y por tanto, hay un riesgo mayor de desarrollar un uso problemático.

El otro termor está relacionado con el efecto de intoxicación o “high” y otros efectos sobre el sistema nervioso central. En este punto el médico debe saber seleccionar al paciente adecuado, ya que no todos pueden usar terapias cannabinoides y está contraindicado en los pacientes con enfermedad cardiopulmonar descompensada, con antecedentes de psicosis o esquizofrenia, en grupos de alto riesgo como lo son los niños y adolescentes, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, en individuos con historial de abuso de sustancias, o de uso problemático (particularmente cuando se trata de uso de terapias con contenidos altos de THC).

En cualquier caso, el médico siempre debe sopesar el riesgo vs beneficio para evitar reacciones adversas o efectos indeseables. Además, se deben escoger los cannabinoides de acuerdo con la necesidad del paciente; la selección correcta del paciente, el seguimiento y la monitorización pueden mitigar la aparición de efectos secundarios, afirma Carrillo.

Es una realidad que cada vez son más los pacientes que se han informado a cerca de los potenciales beneficios del uso de las terapias cannabinoides y que llegan directo a la consulta pidiéndole al médico que les prescriba cannabis medicinal, pero la decisión de prescribir o no es del médico” agrega.

Para la presidenta de ASOMEDCCAM, en la actualidad todo médico tiene la responsabilidad conocer cómo funcionan estos tratamientos para poder orientar al paciente en el momento que llegue a la consulta, pues el paciente busca respuestas y orientación en su médico y si no las obtiene se puede automedicar y puede terminar haciéndose daño.

“Como médicos debemos tratar a nuestros pacientes basados en la evidencia científica, es por esto por lo que al estar actualizados y aprender cómo funciona el sistema cannabinoide y las aplicaciones terapéuticas de los cannabinoides en la práctica clínica ayuda a ofrecer a nuestros pacientes diferentes alternativas para ayudarlos a mejorar su calidad de vida.

Y debido a que es un área muy dinámica por los estudios científicos que se publican a diario, la recomendación es mantenerse actualizado y seguir estudiando constantemente para poder ofrecer a los pacientes tratamientos seguros y con todo el soporte científico.

Fuente: Órgano de información del Colegio Médico Colombiano. EpicrisisEd. Nº 27 (Marzo-Mayo 2023). ISSN: 2539-505X (En línea).

marzo 21, 2023

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