Con gran respeto, orgullo, admiración, devoción y amistad honramos el fallecimiento del Dr. Pelayo Correa
Actualidad, Opinión

Con gran respeto, orgullo, admiración, devoción y amistad honramos el fallecimiento del Dr. Pelayo Correa

El Dr. Pelayo Jesús correa fue una autoridad mundial en patología y epidemiología de los cánceres gastrointestinales.


Nota: Epicrisis es el órgano oficial de comunicación del Colegio Médico Colombiano. La opinión y conceptos personales expresados en los artículos firmados por un tercero no reflejan la posición de Epicrisis o del Colegio Médico Colombiano-CMC-.


Dr. Pelayo Jesús Correa

La aplicación de biomarcadores por parte del Dr. Correa a estudios epidemiológicos basados ​​en la patología fue fundamental para identificar las vías causales de las neoplasias malignas del tracto gastrointestinal, en particular los mecanismos multietapa implicados en la carcinogénesis gástrica.

Además, su formación en patología, junto con su amplia experiencia en prevención clínica del cáncer, le proporcionaron un marco fundamental para convertirse en un investigador traslacional verdaderamente prolífico.

El Dr. Correa tuvo una destacada trayectoria académica, galardonada con premios de reconocimiento que reflejan su enfoque multidimensional para comprender la carcinogénesis.

Se graduó de la Universidad de Antioquia en Colombia con el título de Doctor en Medicina y en 1952 completó una Residencia en anatomía, también en la Universidad de Antioquia. Posteriormente, fue aceptado en la Universidad Emory, donde completó una residencia en patología con especial énfasis en patología gastrointestinal.

Tras esta formación, ascendió rápidamente a catedrático de patología y decano asociado de la Universidad del Valle en Cali, Colombia. Recibió la Medalla del Centenario del Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas y fue invitado como Científico Visitante al Instituto Nacional del Cáncer de 1970 a 1973.

El Dr. Correa se incorporó posteriormente al cuerpo docente de la Universidad Estatal de Luisiana como profesor de patología y tuvo el honor de presidir la Asociación Internacional de Registros de Cáncer, recibir el primer Premio de la Sociedad Americana del Cáncer en Epidemiología y Prevención del Cáncer y ser nombrado miembro del Panel Presidencial sobre Cáncer y del Consejo Asesor Nacional sobre Cáncer, ambos con nombramientos presidenciales.

También recibió un Premio al Logro Distinguido de la Sociedad Americana de Oncología Preventiva y fue nombrado miembro honorario de la Asociación Internacional de Registros de Cáncer y del Colegio Americano de Epidemiología.

Posteriormente, el Dr. Correa recibió una prestigiosa Cátedra Boyd de la Universidad Estatal de Luisiana, que ocupó hasta 2005. Tras la devastación causada por el huracán Katrina, el Dr. Correa y todo su programa de investigación se trasladaron a la Universidad de Vanderbilt, donde su grupo transformó el ámbito de investigación de la División de Gastroenterología, permitiendo que los estudios de laboratorio sobre la fisiopatología de la infección por Helicobacter pylori y el cáncer gástrico se extendieran a las poblaciones clínicas de Latinoamérica.

El Dr. Correa fue reconocido como el precursor del cáncer gástrico a nivel mundial, principalmente debido a su trabajo pionero que estableció los cambios patológicos que ocurren a medida que la mucosa gástrica normal evoluciona hacia un adenocarcinoma gástrico de tipo intestinal.

Este célebre logro, la Cascada de Correa,1 hizo más que simplemente esbozar una secuencia de cambios histológicos; reformuló el cáncer gástrico como un proceso crónico de décadas con afecciones precancerosas identificables, que abre la puerta a la vigilancia, la intervención y la estratificación del riesgo de cáncer.

Su perspectiva también sentó las bases conceptuales para los programas modernos de prevención del cáncer gástrico y continúa orientando las guías clínicas sobre la vigilancia de la atrofia gástrica y la metaplasia intestinal hasta la fecha.

También fue fundamental el papel del Dr. Correa en la definición de que el H. pylori desencadenaba el desarrollo de la gastritis crónica no atrófica, el paso más temprano y más común en la carcinogénesis gástrica.

Este trabajo contribuyó a cambiar la comprensión global del cáncer gástrico, de una condición puramente genética o dietética a una que se ve influenciada fundamentalmente por la infección, la inflamación y la exposición ambiental.

Su contribución a la clasificación del H. pylori por la Organización Mundial de la Salud como carcinógeno tipo 1 en 1994 subrayó el impacto de su trabajo y lo consolidó como figura clave en la epidemiología del cáncer.

La influencia del Dr. Correa se extendió mucho más allá de sus descubrimientos clínicos y de laboratorio. En su país natal, Colombia, desempeñó un papel crucial en el establecimiento y mantenimiento del Registro de Cáncer de Cali, uno de los registros de cáncer más sólidos y de mayor trayectoria en Latinoamérica.

Este proyecto visionario proporcionó un marco importante para que su grupo y otros realizaran estudios centrados en la identificación de biomarcadores para el cáncer gástrico. Por ejemplo, en muchas regiones del mundo, las tasas de infección por H. pylori son altamente concordantes con la prevalencia del cáncer gástrico; sin embargo, esta asociación no es universal.

El Dr. Correa realizó la novedosa observación en Colombia de que la prevalencia de la infección por H. pylori es muy alta en todo el país; sin embargo, las personas que viven en la sierra tienen altas tasas de cáncer gástrico, mientras que las de la costa tienen tasas muy bajas.

Esta disparidad observada en la prevalencia del cáncer gástrico, pero no de la infección por H. pylori, brindó al Dr. Correa una oportunidad única para definir los elementos oncogénicos dentro de las cepas de H. pylori, las diferencias genéticas del huésped y las influencias ambientales que pueden contribuir a las diferencias en las tasas de cáncer gástrico.

El Dr. Correa también dio el importante paso siguiente e implementó estudios de intervención con sus poblaciones clínicas en Colombia, lo que impactó profundamente nuestra comprensión del proceso carcinogénico.

Utilizó regímenes antibióticos para intentar retardar o detener la progresión de la carcinogénesis, y sus hallazgos revelaron que el tratamiento del H. pylori ejerce un efecto preventivo sobre el desarrollo del cáncer gástrico, resultados que ahora se han confirmado en muchas otras regiones del mundo.

Más allá de sus contribuciones a la ciencia (más de 600 publicaciones, monografías y capítulos en revistas del más alto impacto), el Dr. Correa fue un mentor y colaborador ampliamente respetado.

Formó a generaciones de patólogos, gastroenterólogos e investigadores del cáncer en múltiples continentes, muchos de los cuales se convirtieron en líderes en sus respectivos campos. Su dualidad como médico-científico meticuloso y epidemiólogo perspicaz le permitió conectar disciplinas a menudo aisladas, fomentando una cultura más amplia de investigación integral del cáncer.

La experiencia del Dr. Correa, sumada a su carácter cálido, humilde y altruista, lo situaron en un ambiente privilegiado, convirtiéndolo en un querido amigo y colega de confianza.

En resumen, el trabajo del Dr. Correa revolucionó nuestra comprensión global del cáncer gástrico al arrojar luz sobre su desarrollo gradual y demostrar sus raíces en la infección crónica y

inflamación y destacando la compleja interacción de factores ambientales y biológicos. Fue sencillamente un hombre excepcional con una trayectoria excepcional y una vida extraordinaria.

Su legado perdura no solo en la literatura científica y las guías clínicas, sino también en la vida de innumerables investigadores y médicos cuyo trabajo continúa siendo influenciado por su extraordinaria visión.

KEITH T. WILSON
División de Gastroenterología
Departamento de Medicina
Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt Nashville, Tennessee, y Asuntos de Veteranos del Valle de Tennessee
Sistema de Salud Nashville, Tennessee

M. BLANCA PIAZUELO
División de Gastroenterología
Departamento de Medicina
Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt
Nashville, Tennessee

M. CONSTANZA CAMARGO
Division of Cancer Epidemiology and
Genetics
National Cancer Institute
National Institutes of Health
Rockville, Maryland

JAMES G. FOX
Division of Comparative Medicine
Massachusetts Institute of Technology
Cambridge, Massachusetts

RICHARD M. PEEK JR.
Division of Gastroenterology
Department of Medicine
Vanderbilt University Medical Center
Nashville, Tennessee

Nota de reconocimiento, original:

Referencias


Funding

The authors were supported by the following grants: P01CA116087 (KTW, MBP, RMP), R01CA281732 (RMP and JGF), R01CA077955 (RMP), R01DK058587 (RMP), and P30DK058404 (KTW, MBP, and RMP; Vanderbilt Digestive Disease Research Center) from the National Institutes of Health, and I01CX002171 (KTW) and I01CX002473 (KTW) from the US Department of Veterans Affairs.

Disclaimer

The contributions of M. Constanza Camargo were made as part of her official duties as a National Institutes of Health (NIH) federal employee, are in compliance with agency policy requirements, and are considered Works of the US Government. However, the findings and conclusions presented in this article are those of the author and do not necessarily reflect the views of the NIH or the US Department of Health and Human Services.

https://doi.org/10.1053/j.gastro.2025.12.021

15 enero, 2026

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comité Editorial

Director
Dr. Stevenson Marulanda Plata

Editora
Maricielo Acero Rodríguez

Asesores Médicos
Dr. Jorge Diego Acosta Correa
Dra. Ivonne Díaz Yamal
Dr. Oswaldo Alfonso Borraez
Dr. Samuel Barbosa

Contacto comercial
Mary Stella Ardila Guzmán

NOSOTROS

Epicrisis es el órgano oficial de comunicación del Colegio Médico Colombiano. La opinión y conceptos personales expresados en los artículos firmados por un tercero no reflejan la posición de Epicrisis o el Colegio Médico Colombiano.

PBX: (+571) 746 3489 – Celular:(+57) 314 566 2174 – (+57) 323 232 4543 – (+57) 323 232 7752 – (+57) 314 566 2198Email : pqrs@colegiomedicocolombiano.org
Dirección: Carrera 7 # 69 – 17 – Bogotá, Colombia