Casete farmacológico, cineterapia
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Casete farmacológico, cineterapia


Hoy, en nuestro casete farmacológico, exploramos los efectos positivos sobre la salud que genera disfrutar de la experiencia cinematográfica.


Todos, con seguridad, hemos ido al cine; las sensaciones experimentadas han sido diversas: desde aburrimiento y estrés hasta emoción, alegría e incluso un incremento en la capacidad de concentración cuando nos dejamos atrapar por la trama.

El cine no solo nos cuenta historias: la complejidad artística y tecnológica detrás de cada producción nos conecta de una manera que despierta emociones y genera respuestas neurológicas y fisiológicas específicas.

Fundamentos científicos de la cineterapia

El cine, un arte con más de un siglo de historia, ha evolucionado desde los cortometrajes mudos hasta las salas con sillas en movimiento y efectos 4D. Más allá de su impacto social, cultural y económico, el cine dejó de ser únicamente entretenimiento para convertirse también en herramienta educativa, informativa y, en años recientes, en terapia coadyuvante para el manejo de distintos trastornos de salud.

Como toda intervención terapéutica, debe aplicarse en un entorno controlado y bajo la guía de profesionales. Diversos estudios han demostrado que la cineterapia puede disminuir hasta un 48 % los síntomas de depresión. Otras áreas de impacto incluyen el sistema cardiovascular, la memoria y la concentración.

Estos beneficios se han observado principalmente en personas que disfrutan la experiencia presencial en salas de cine, no en los servicios de streaming en línea.


Lado A: Acción, suspenso y terror


Por: Peter Vergara Ramírez, MD, especialista en cuidado intensivo, farmacología y nutrición clínica. Intensivista de la Clínica Nueva en Bogotá y director del comité de Farmacología Clínica AMCI.


Películas de acción

¿Qué define a una buena película de acción? Aquella cuyas secuencias de acción y su historia logran atrapar la mente. Esta experiencia induce cambios en la actividad cortical, especialmente en la corteza motora primaria, y se asocia con la activación del locus coeruleus y la liberación de noradrenalina, un neurotransmisor implicado en la potenciación de la codificación de la memoria episódica y en la respuesta a estímulos emocionalmente intensos.

Este proceso facilita la atención y la consolidación de recuerdos, lo que explica por qué las escenas de acción tienden a ser más memorables y emocionalmente impactantes.

Películas de suspenso

Este género, uno de mis favoritos, posee la capacidad de inducir estados de activación emocional y fisiológica, modulando sistemas neurobiológicos implicados en la atención, la respuesta autonómica y la memoria. La exposición a escenas de suspenso genera una activación significativa de redes cerebrales asociadas con la atención focalizada y la anticipación.

Estas películas provocan respuestas fisiológicas típicas del estrés agudo, incluyendo incremento de la actividad simpática (como el aumento de la conductancia cutánea) y cambios en la frecuencia cardíaca, aunque la respuesta en los niveles de cortisol puede ser variable y no siempre significativa.

Predomina la activación de los sistemas noradrenérgico y adrenérgico, que median la alerta y la preparación ante estímulos potencialmente amenazantes o inciertos, elementos centrales en la experiencia del suspenso. La dopamina también participa, especialmente en circuitos relacionados con la recompensa y la motivación.

Películas de terror

Este género puede ser controversial al evaluar su impacto en la salud, pues sus subgéneros abarcan un espectro amplio: el psicológico, que explora miedos internos; el slasher, centrado en un asesino en serie; el gore, enfocado en la violencia explícita; y el sobrenatural, que involucra fantasmas o demonios. Cada subgénero puede generar diferentes emociones según el espectador.

Todos hemos experimentado la sensación de un “buen susto”; aquí observamos respuestas fisiológicas y neuroendocrinas que reflejan la activación de circuitos cerebrales relacionados con el miedo y el estrés, así como la modulación de neurotransmisores y hormonas.

Una película de terror se asocia con la respuesta simpática y cambios fisiológicos como la vasoconstricción periférica y la variación de la temperatura cutánea. Noventa minutos de terror pueden equivaler a treinta minutos de caminata: ver este tipo de películas puede activar el cuerpo casi como si estuviéramos en el gimnasio.

Beneficios para la salud de películas de acción, suspenso y terror

  • Beneficios cardiovasculares: el aumento controlado del ritmo cardíaco durante escenas intensas funciona como un ejercicio ligero para el corazón; este “entrenamiento” en un ambiente seguro puede mejorar la respuesta cardiovascular.
  • Liberación de endorfinas: la tensión y el miedo controlados estimulan la producción de endorfinas, neurotransmisores que generan sensaciones de bienestar y actúan como analgésicos naturales.
  • Fortalecimiento de la resiliencia emocional: experimentar emociones intensas en un entorno seguro favorece mecanismos de afrontamiento y aumenta la tolerancia al estrés.
  • Quema de calorías: estudios sugieren que ver una película de terror puede quemar entre 100 y 200 calorías debido al aumento del metabolismo durante los sustos y la tensión.
  • Mejora del sistema inmunológico: la adrenalina liberada durante momentos de tensión puede estimular temporalmente las defensas del organismo.
  • Beneficios sociales: ver estas películas en grupo fomenta la cohesión y fortalece vínculos interpersonales mediante experiencias compartidas
  • Liberación de tensiones: actúan como válvula de escape para el estrés acumulado, permitiendo una descarga emocional controlada.
  • Estimulación cognitiva: las tramas complejas de suspenso mantienen el cerebro activo, mejorando la atención, la concentración y las capacidades de análisis.
  • Manejo y superación de fobias: la proyección de medios audiovisuales controlados se ha usado para tratar ciertos tipos de fobias, como la agorafobia o la aracnofobia.

Lado B: Románticas, drama y comedia


Por: Laura Garzón, MD, especialista en medicina interna, farmacología y nutrición clínica. Internista del Centro Cardiovascular Colombiano y miembro del comité de Farmacología AMCI


Películas románticas y de drama

¿Quién no ha puesto una película romántica o un drama cuando está triste? A muchos les puede parecer ilógico: ¿por qué alguien vería algo que lo haga sentir más triste? Lo cierto es que muchos lo hemos hecho: algunos para llorar y liberar lo que duele por dentro; otros, para encontrar consuelo al ver que a otras personas les suceden cosas similares e incluso peores, y que aun así sobreviven.

Ejemplos como Marley & Yo generan deseos de tener un compañero fiel; en La decisión más difícil hay quienes empatizan con la protagonista y quienes la juzgan; The Notebook evoca el anhelo de un amor que sostenga la memoria; y Yo antes de ti plantea dilemas morales que dividen a la audiencia.

Películas como En busca de la felicidad o Forrest Gump han motivado a muchos, brindando fuerza y esperanza para afrontar situaciones difíciles. Más allá de la identificación, estas películas estimulan la amígdala y la corteza prefrontal, afectando el procesamiento socioemocional. Esto favorece la empatía y la expresión emocional, ayudando a procesar pérdidas, traumas o situaciones dolorosas.

Pueden provocar la liberación de oxitocina y dopamina, así como la activación del sistema límbico, el núcleo accumbens y la ínsula; por tanto, tiene sentido que ver una película triste produzca bienestar, alivio, reducción de la ansiedad y, dependiendo del nivel de drama, un aumento del umbral del dolor. La respuesta varía entre individuos.

En La La Land, por ejemplo, el final puede provocar reacciones opuestas: algunos liberan dopamina y oxitocina al ver metas personales alcanzadas, mientras otros liberan cortisol y experimentan frustración por la ausencia del clásico “final feliz”.

Películas de comedia

Las comedias también aportan bienestar. La primera película que me hizo reír a carcajadas fue ¿Dónde están las rubias?; pese a las críticas, reír desconecta del mundo por un rato y mejora el estado de ánimo. La comedia libera endorfinas, reduce el cortisol y produce relajación muscular, manteniendo al mismo tiempo el rendimiento cognitivo inmediato, lo cual puede proteger frente a futuros estresores.

Estas películas activan regiones cerebrales específicas —el polo frontal derecho, áreas prefrontales, temporales y parietales, y la amígdala—, con modulaciones observadas en estudios de neuroimagen.

Beneficios adicionales de la comedia

  • Refuerzo inmunológico: las comedias pueden reforzar el sistema inmunológico.
  • Reducción del dolor: disminuyen la percepción del dolor al aumentar el umbral y la tolerancia.
  • Mejor sueño: mejoran la calidad del sueño en muchos casos.
  • Beneficios cardiovasculares: provocan ligera vasodilatación arterial transitoria, mejoría de la compliancia carotídea e incrementos transitorios de la frecuencia cardíaca, seguidos de activación parasimpática y reducción de marcadores de estrés como la alfa-amilasa salival.

Mensaje final

Es indiscutible que un arte tan hermoso como el cine puede generar efectos tangibles en las personas. Como se ha mostrado, los estímulos audiovisuales y las actividades que rodean la experiencia cinematográfica pueden tener un impacto positivo no solo en la salud, sino también en el tratamiento de determinadas condiciones ya establecidas.

Estos beneficios se obtienen con un consumo moderado y en personas que disfrutan genuinamente de estos géneros. Por ello, desde la farmacología clínica los invitamos a considerar la experiencia del cine como parte de las intervenciones no farmacológicas. No obstante, como cualquier tratamiento, debe emplearse de forma adecuada, ya que su abuso puede provocar efectos adversos.

¿Será el cine inmersivo un aliado para reducir la polifarmacia? Esa pregunta requiere investigación futura. Conviene además considerar que la experiencia cinematográfica suele ir acompañada de hábitos alimentarios poco saludables; aunque, sinceramente, ¿quién iría al cine con una ensalada?

Receta farmacológica: desde hoy, para todos los lectores de este artículo, prescribimos una buena película —solo o en compañía— según como la disfruten más.

Nota: Epicrisis es el órgano oficial de comunicación del Colegio Médico Colombiano. La opinión y conceptos personales expresados en los artículos firmados por un tercero no reflejan la posición de Epicrisis o del Colegio Médico Colombiano-CMC-.

16 septiembre, 2025

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