Hace pocos días, se conoció a nivel nacional la noticia sobre el reconocimiento económico a los y las internas del territorio nacional.
Por: Cindy Viviana Rodríguez Echeverría – Expresidente ANIR regional centro
Aproximadamente ocho mil estudiantes del último año de medicina empezaron a recibir en enero una remuneración equivalente a 1 SMMLV, representando un avance histórico en la dignificación de su función en el ámbito asistencial, donde no solo desarrollan prácticas formativas, además aportan con su conocimiento y experiencia a los diferentes servicios por los cuales rotan.
Este logro ha requerido mucho trabajo conjunto y múltiples espacios de discusión, por lo que dista de ser una medida de cara al proceso electoral que se avecina, como de manera equivocada se ha afirmado. Desde hace aproximadamente tres años, organizaciones como la ANIR, ACOME, ASCEMCOL, estuvieron participando en las mesas técnicas donde se discutía la necesidad y el mecanismo para llegar a dichos pagos.
Posteriormente, cuando empezó a formularse la reforma laboral, se consideró dicho escenario como el adecuado para dar el reconocimiento a los “pasantes” de medicina, situación que iba de la mano con el pago a los practicantes del SENA, al generar ingresos a las instituciones donde se desempeñan durante su formación. Ante el hundimiento de dicha reforma, se requirió participar activamente en las discusiones para lograr la inclusión en el nuevo articulado.
El año pasado, las presidencias de ANIR y ACOME, insistieron en la necesidad de incluir a este grupo en la nueva reforma laboral, además de presionar mediante las diferentes redes y mediante representantes de partidos, sin tener vinculación con ninguno de estos, la aprobación del nuevo articulado.
De la mano, estudiantes, padres y algunos egresados, apoyaron en las manifestaciones que exigían dicha ratificación. Por ello, es un logro que el 25 de junio del 2025 se aprobara la reforma laboral, con el reconocimiento a los estudiantes de internado en el artículo 22 de la Ley 2466 de 2025.
Sin embargo, se requería poder avanzar en la materialización de estos pagos, ya que el antecedente de dos años para empezar a ver el desembolso de la ley de residentes desde su formulación, evidenciaba que este proceso podría demorarse.
En ese sentido, las reuniones con el Ministerio de Salud, los estudios con Ministerio de Hacienda, se hacían apremiantes.
En tal sentido, participamos y celebramos el anuncio de Ministerio de Salud hecho el 30 de diciembre, que autorizó el pago y también la cobertura a la seguridad social ($214 mil millones de pesos para el 2026), mediante giro directo del ADRES a las instituciones educativas.
Posteriormente, se aprobó la Resolución 010 de 2026 del Ministerio de Salud y Protección Social, que reglamenta el reconocimiento económico y garantiza la afiliación de los internos al Sistema de Seguridad Social Integral, incluyendo salud, riesgos laborales y pensión.
Con dicho decreto, la tarea para socializar lo referente al pago de planillas, la comunicación con las universidades y la educación a los internos del país, es una labor titánica. Labor que el actual presidente de ANIR, Santiago Moreno, decidió asumir al establecer canales directos y el uso de múltiples redes sociales para evitar que el desconocimiento impactara en el giro del rubro a los internos.
Como resultado, el 26 de enero empezaron a darse los primeros pagos y fue muy gratificante ver la alegría de los estudiantes al recibir su primer pago, como motivación para continuar su proceso formativo con compromiso y entrega.
Finalmente, la función de nuestra asociación es poder avanzar en la calidad de la formación en salud, en la mejoría de condiciones vitales para quienes han decidido trasegar en este camino de vocación y servicio, ser puentes de comunicación y trabajo para que la dignidad gremial se mantenga.
Desde nuestras propias historias, sabemos lo que implica migrar a otra ciudad, aumentar el gasto económico a las familias para apoyar la manutención, las largas jornadas que incluso vulneran la normatividad actual sobre su extensión, y los sacrificios individuales, familiares y comunitarios, que implica poder completar la formación como médicos y médicas.
Esperamos continuar aportando en condiciones tan urgentes como los escenarios de maltrato y la prevención en salud mental, que continuamos t9rabajando con el Proyecto de Ley “Dra Catalina”, el cual se espera, se discuta y apruebe este semestre, por lo que requerimos todo el apoyo del gremio y de la sociedad.
Hoy, celebramos este triunfo que nos muestra cómo las cosas pueden mejorar, como el trabajo unido gremial permite que nuestras condiciones sean más óptimas y como podemos ir haciendo posible, lo que nos han dicho que es imposible.
Sabemos que aún hay retrasos, que algunas universidades aún no han pasado a tiempo o completos los documentos para el giro, conocemos las dificultades frente a afiliaciones y traslados de EPS, situaciones que esperamos sean solventadas lo más pronto posible por las instituciones que tienen dichas obligaciones, mientras continuamos la vigilancia y el acompañamiento de las situaciones, como hemos venido hacièndolo con los pagos a residentes, al igual que seguir y acompañar la protección del salario mínimo vital como derecho ya adquirido.
Esperamos, además, que a puertas de un proceso electoral, los logros y esfuerzos de organizaciones y estudiantes, colegas, residentes, no sean cooptados por quienes en un discurso con miras a un voto, desconocen que la articulación de organizaciones hermanas y la organización gremial, son las que han llevado a este éxito histórico.
Fuente: Órgano de información del Colegio Médico Colombiano. Epicrisis. Ed. N° 39 (Marzo – Mayo 2026). ISSN: 2539-505X (En línea). #SaludDignaYa










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